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Aprender a mirar lo que sí está

  • Foto del escritor: Levi Shmotkin
    Levi Shmotkin
  • 27 may
  • 2 min de lectura

Nos decimos: 'Cuando arregle mi situación, entonces seré feliz.' Cuando me vaya bien en el trabajo. Cuando encuentre pareja. Cuando me mude. Cuando... El Rebe tenía una respuesta directa para esta lógica: esa vida perfecta no existe.

No es pesimismo. Es un diagnóstico honesto de la condición humana — y la base de una psicología de la alegría mucho más profunda y duradera.

La mezcla inevitable

La enseñanza cabalística dice que todo en este mundo está compuesto de bien y de mal. Nuestra vida personal no es la excepción. El Rebe lo expresó en una carta: 'La vida humana en este mundo no está exenta de diversos factores que provocan infelicidad, y esto es universal, aunque las causas varíen.' Aceptar esto no es resignarse. Es liberarse de una ilusión que nos hace sufrir dos veces: una por las dificultades reales, y otra por el dolor de que la vida no sea como 'debería' ser.

La elección que define tu experiencia

Dado que la mezcla de bien y mal es inevitable, la verdadera pregunta no es ¿cuándo mejorará mi situación? sino ¿en qué elijo enfocarme? El Rebe lo decía con claridad: el tipo de vida que vivimos —llena de satisfacción y significado, o lo contrario— depende en gran medida de nuestra voluntad, la que dicta si nos centramos en lo positivo o en lo negativo.

Lo bueno pesa más

El Rebe añadía una dimensión más profunda: objetivamente, en la escala real de la existencia, lo bueno pesa más. La Cabalá enseña que el bien es inherentemente eterno — conectado con la esencia de Di-s, que es indestructible. El mal, en cambio, es pasajero. La luz de una buena acción persiste para siempre. El daño de un error puede ser reparado.

Empezar con gratitud desde cero

Hay un ejercicio que el Rebe recomendaba: las dieciocho bendiciones matutinas de la tradición judía. Cada mañana, reconocer que podés abrir los ojos. Que podés caminar. Que tu cuerpo funciona. Como le escribió el Rebe a una joven que se quejaba de su vida: 'Si prestás atención al significado de las bendiciones matutinas... verás que fuiste bendecida con todas ellas. ¿Cuál es entonces la justificación para quejarse?'

IDEAS CLAVE

• La felicidad no requiere que todo esté bien — requiere entrenarse para ver lo que sí está bien. • Lo bueno en la vida es más real y más permanente que lo malo, aunque parezca lo contrario. • La gratitud no es ingenuidad: es una visión más completa y más precisa de la realidad.

PREGUNTAS PARA SEGUIR PENSANDO

1. ¿En qué ponés más atención en tu vida cotidiana: en lo que falta o en lo que tenés? 2. ¿Cuántas cosas das por garantizadas que son, en realidad, bendiciones enormes? 3. ¿La alegría es para vos algo que llega o algo que también se puede elegir y construir?

CÓMO LLEVARLO A LA PRÁCTICA

Durante los próximos siete días, al despertar, antes de revisar el teléfono, escribí tres cosas concretas por las que estás genuinamente agradecido. No las mismas cada día — buscá cosas nuevas. Observá cómo esto modifica tu estado de ánimo y tu percepción de la jornada que empieza.

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